Al menos cuatro personas murieron y más de veinte resultaron heridas en la madrugada de este miércoles en Kiev, la capital de Ucrania, en nuevos ataques rusos dirigidos sobre todo contra infraestructuras energéticas, según el balance presentado por la Fiscalía ucraniana.
La Fuerza Aérea ucraniana informó durante la madrugada de que varios misiles balísticos rusos se dirigían contra la capital, donde se escucharon numerosas explosiones en las primeras horas del miércoles. Medios ucranianos también reportaron explosiones en ciudades como Járkov y Dnipró.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, informó poco antes de la medianoche de un ataque balístico ruso que alcanzó una central eléctrica de Kiev, una de las más importantes de la capital. Los ataques también provocaron daños en edificios residenciales.
Zelenski señaló que, por segunda vez en aproximadamente 24 horas, los socios de Ucrania no advirtieron al país, como es habitual, del lanzamiento desde territorio ruso de los misiles empleados en el ataque, lo que dificultó la respuesta del Ejército ucraniano. Según el mandatario, los sistemas ucranianos detectaron los misiles cuando estaban prácticamente sobre Kiev.
El presidente ucraniano no especificó qué país aliado dejó de suministrar esa información de inteligencia. Ucrania habría perdido ese apoyo después de que Estados Unidos advirtiera repetidamente a Zelenski que podría cortarle el suministro de inteligencia si Ucrania no deja de atacar refinerías rusas, apelando a la estabilidad del mercado internacional de combustible.
Foto: Valerii Tkachenko, vía Wikimedia Commons, CC BY 2.0.