El Senado de Brasil aprobó este miércoles una enmienda constitucional que reduce la jornada laboral máxima de 44 a 40 horas semanales, sin disminución salarial, y pone fin en la práctica al esquema conocido como ‘6×1’, de seis días de trabajo por uno de descanso.
La reforma, aprobada por 75 votos a favor y uno en contra, completa su trámite legislativo tras el aval de la Cámara de Diputados en mayo. Su aplicación será gradual, en un periodo de transición de unos 14 meses: primero bajará a 42 horas y después a 40.
La medida amplía de uno a dos los días de descanso semanal para los trabajadores del mercado formal. Según estimaciones del Gobierno y los sindicatos, entre 22 y 37 millones de trabajadores se verían beneficiados.
La aprobación es una victoria política para el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien busca la reelección el próximo 25 de octubre frente al senador Flávio Bolsonaro. Bolsonaro, quien antes se oponía a la propuesta, terminó votando a favor de forma telemática desde un acto de campaña.
Representantes empresariales han advertido sobre mayores costos laborales y posibles efectos en el empleo, mientras el Gobierno sostiene que la reforma dará a las familias más tiempo para descansar, convivir y cuidar su salud. Es el mayor cambio laboral en Brasil en décadas.
Foto: Eurico Zimbres / Wikimedia Commons / CC BY-SA 2.5.