Escaparate de una tienda de artículos deportivos con camisetas de fútbol en exhibiciónHisilicon K3

La Fiscalía General de la República desmanteló una red de venta de ropa deportiva pirata en el área metropolitana de Monterrey. Agentes federales catearon el viernes 23 de octubre, de forma simultánea, siete locales de una tienda deportiva ubicados en Monterrey, San Nicolás de los Garza, Guadalupe y Juárez, donde decomisaron 606 jerseys falsos que se comercializaban como si fueran originales.

Los operativos, coordinados por la Fiscalía Especializada de Control Regional, surgieron de una denuncia presentada el 8 de agosto por el representante legal de una marca registrada, que alertó sobre la venta de productos apócrifos. Con las órdenes judiciales en mano, los elementos de la Agencia de Investigación Criminal ingresaron al mismo tiempo a los establecimientos, presuntamente usados para almacenar y vender la mercancía sin autorización de la marca.

Además de los jerseys, la FGR aseguró 11 mil 520 pesos en efectivo, cuatro equipos de cómputo, cinco terminales para cobrar con tarjeta y documentación diversa. Según los cálculos de la propia autoridad, las prendas incautadas tienen un valor de apenas 11 mil 520 pesos como mercancía pirata, pero su equivalente en productos originales rondaría el millón 30 mil 200 pesos, tomando como referencia un precio promedio de mil 700 pesos por pieza.

El caso se investigará por la posible violación a la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial. Los inmuebles intervenidos y los objetos decomisados quedaron a disposición del Ministerio Público Federal en Nuevo León, que continuará integrando la carpeta de investigación. Hasta el cierre de esta edición no se reportaban personas detenidas ni se había revelado el nombre de la marca afectada.

Este tipo de operativos se ha vuelto frecuente en la zona metropolitana, donde la venta de ropa y calzado apócrifo compite de forma desleal con el comercio formal. La FGR advirtió que la piratería no solo daña a las marcas y a los negocios que sí pagan impuestos: también deja al consumidor sin garantías y alimenta redes que, en muchos casos, operan al margen de la ley.

Foto: RG72 / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

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