Fachada del ayuntamiento de Limoges, en Francia, antes del incendio de octubre de 2026

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se dirigió este domingo a la nación en un mensaje televisado tras una de las jornadas de disturbios más graves de los últimos años. “Nada lo justifica, nada lo explica, nada lo excusa”, afirmó, al condenar los saqueos, los incendios y los ataques a edificios públicos registrados el sábado en varias ciudades del país.

Las movilizaciones del sábado 17 de octubre, convocadas contra el encarecimiento de la vida y las deficiencias en el sistema educativo, reunieron a cientos de miles de personas en todo el país: cerca de 550 mil según las estimaciones oficiales y hasta 800 mil de acuerdo con los organizadores. En varias ciudades, la protesta derivó en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, saqueos a comercios y daños a dependencias públicas.

El balance más reciente, difundido por la agencia AFP, habla de casi 2,400 personas detenidas y alrededor de 1,000 policías heridos. Los primeros reportes oficiales habían señalado más de 1,800 detenciones y 500 agentes lesionados, por lo que las cifras seguían en actualización este domingo. En París, una persona murió por un paro cardiorrespiratorio durante las protestas.

Uno de los episodios más graves ocurrió en Limoges, en el centro-oeste del país, donde un incendio provocado devastó el ayuntamiento histórico, un edificio inaugurado en 1883. El campanario se derrumbó entre las llamas y las autoridades locales señalaron que el inmueble quedó “en gran parte perdido”. También se reportaron daños en el ayuntamiento de Marsella.

Macron anunció que quienes destruyeron deberán pagar por los daños y quienes saquearon tendrán que reembolsar lo robado, y advirtió que las autoridades podrían prohibir determinadas concentraciones. Al mismo tiempo, pidió no confundir a los vándalos con las cientos de miles de personas que salieron a la calle con reivindicaciones que calificó de legítimas, y prometió ayudas rápidas a los comerciantes afectados.

El presidente, a quien le quedan seis meses de mandato y no puede presentarse a la reelección, afronta una presión creciente: la oposición exigió explicaciones al gobierno, al que se acusa de no haber anticipado el riesgo de desbordamientos, y la ultraderecha pidió su renuncia. Macron también anunció que parlamentarios y autoridades locales trabajarán desde esta semana en respuestas al malestar de los jóvenes.

Foto: Benjamin Smith / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0. El ayuntamiento de Limoges, fotografiado en mayo de 2026, antes del incendio.

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