Pekín anunció el 2 de noviembre que entre principios y mediados de noviembre desplegará una diplomacia itinerante en Oriente Medio y África, con el objetivo declarado de promover el diálogo, aliviar la situación y contribuir a la paz y la estabilidad regionales.
El enviado especial para Oriente Medio, Zhai Jun, viajará a Irán, Omán y Arabia Saudí, mientras el representante especial para Asuntos Africanos, Liu Xianfa, visitará Etiopía, Yibuti y Egipto, en una gira coordinada desde la capital china.
Además, el enviado para el Cuerno de África, Hu Changchun, viajará a Eritrea a principios de mes, con lo que la ofensiva diplomática cubrirá varios de los frentes más sensibles para los intereses y la presencia de China en ambas regiones.
El anuncio llega en medio de la incertidumbre sobre las conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán, con mediación de Catar, para reabrir el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético mundial.
La iniciativa se produce también tras ocho meses de guerra, un contexto que ha elevado la presión internacional para encontrar salidas negociadas y evitar que las tensiones regionales se extiendan a nuevas zonas.
Imagen destacada: Sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de China en Pekín. Fotografía: EditQ, Wikimedia Commons, dominio público (CC0).