El presidente de Taiwán, William Lai Ching-te, defendió este sábado el aumento récord del gasto en defensa de la isla como una medida para “disuadir la guerra, no para provocarla”, durante su discurso con motivo del Día Nacional, pronunciado frente a la Oficina Presidencial en Taipéi.
Lai afirmó que Taiwán “valora la paz” pero no cederá su libertad, y justificó el presupuesto militar de 2027 —que asciende a 1.1 billones de dólares taiwaneses, unos 34,500 millones de dólares estadounidenses y más del 3% del producto interno bruto— como una inversión necesaria frente a la creciente presión militar de China.
Antes del discurso, la ceremonia incluyó un desfile aéreo con aviones de combate y helicópteros Chinook que sobrevolaron la zona portando banderas gigantes de Taiwán, en una demostración del poderío aéreo de la isla ante miles de asistentes.
La respuesta de Pekín no se hizo esperar. La Oficina de Asuntos de Taiwán del gobierno chino condenó el discurso, al que calificó como una “distorsión de los hechos” con “motivos ocultos”, y reiteró su acusación de separatismo contra el mandatario taiwanés.
Con 23 millones de habitantes, Taiwán vive bajo la constante amenaza de una invasión china, que considera a la isla parte de su territorio. El aumento presupuestal marca un giro histórico en la política de defensa taiwanesa y eleva la tensión en el estrecho en un momento de reacomodos geopolíticos en Asia-Pacífico.
Foto: Oficina de la Presidencia de Taiwán / Wikimedia Commons (CC BY 4.0)