El partido Likud, del primer ministro Benjamín Netanyahu, ganó las elecciones parlamentarias de Israel, pero su bloque se quedó sin la mayoría necesaria para formar gobierno, según los resultados definitivos publicados la madrugada de este viernes por la Comisión Electoral Central.
El Likud obtuvo 27 de los 120 escaños de la Knéset, y su coalición de derecha y ultraderecha sumó 53 asientos, ocho menos de los 61 que se requieren para gobernar. El bloque opositor, encabezado por el partido Yashar! de Gadi Eisenkot, con 21 escaños, alcanzó 48 en total.
La llave del próximo gobierno quedó en manos de las dos listas árabes, que lograron un avance histórico con 19 escaños en conjunto: 11 para la Lista Conjunta y 8 para la lista islamista Raam, de Mansur Abás. Ninguno de los dos bloques puede gobernar sin su apoyo o sin diputados del bloque contrario.
Los resultados, contados ya los votos de doble sobre de israelíes que votaron fuera de su colegio asignado, se entregarán oficialmente el miércoles al presidente Isaac Herzog, quien consultará a los líderes partidistas antes de encargar a alguien la formación de gobierno, un proceso que podría durar semanas.
Fueron los primeros comicios desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, con una participación del 77%, la más alta desde 1999. El bando de Netanyahu acusó de fraude a las formaciones árabes, y el titular de la Comisión Electoral ordenó investigar sospechas de canalización de fondos del exterior para incidir en la participación del electorado árabe.
Foto: Avi Ohayon / Oficina de Prensa del Gobierno de Israel, vía Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 3.0.
